Creemos que los enemigos de la democracia son especialmente sensibles a la luz pública en sus gestiones iniciales.
Creemos que exhibirlos a ellos y a sus intenciones es muchas veces suficiente para desbandarlos y detenerlos.
Creemos que cuando sabemos lo suficiente respecto a lo que esta pasando nos permite organizarnos o requerir de nuestros gobiernos las acciones necesarias para detener estos grupos antes de que ellos nos destruyan a nosotros.
Creemos que quienes han dado o intentados golpes antidemocráticos siempre han buscado crear o aprovechar un caos pre-existente creado por crisis internas políticas o económicas.
Creemos que quienes lo hacen, parten de la base de que al crear suficiente caos, la población civil saldrá en masa a exigir "Ley, Orden, Justicia e Igualdad" lo cual les permitirá a los instigadores - muchas veces los propios gobernantes tratando de quedarse o extender su mandato - desmantelar leyes dedicadas a proteger la libertad de expresión, de derecho de reunión y en general de derechos humanos para, una vez revocadas estas leyes, poder imponer leyes policíacas o castrenses que les permitan desmantelar las instituciones democráticas y perpetuar su control del poder.